De tener encuentros cibersexuales a ser la nueva estrella erótica de la red. Más sexting
El acusado Ramón y la querellante Diana se conocieron a través de la red social "Badoo", manteniendo desde entonces frecuentes comunicaciones tanto telefónicas como telemáticas desde los ordenadores de sus respectivos domicilios que muy pronto dieron lugar a múltiples encuentros cibersexuales entre ambos, mediante el Skype, en los que con mutuo consentimiento los dos se desnudaban y realizaban actos de masturbación transmitidos en directo a través de la cámara cam de sus portátiles. El acusado decidió atentar contra su intimidad dando a conocer a terceros un gran número de imágenes que previamente había ido guardando y archivando en su ordenador de las relaciones íntimas cibersexuales mutuamente aceptadas que durante todo ese tiempo había mantenido con Diana en las que ésta aparecía en muy diferentes poses sexuales y, en su mayoría, desnuda. Ramón envió dos e-mail dirigidos al correo de Diana y de otros muy diversos destinatarios en los que adjuntaba 50 archivos d...